"Si no quieres caldo, toma dos tazas"
¿No os decía eso vuestra madre cuando érais pequeños? Reconozco que los míos lo decían, pero nunca llegaron a hacerlo.
A diferencia de nuestras bosses del Desafío en la cocina que, no contentas con la tarta Dobos que tuvimos que hacer el mes pasado y que a mí tanto me complicó la vida, nos han encargado este mes una nueva tarta.
Lo cierto es que en esta ocasión había una razón de peso y es que hoy este grupo cumple un año, así que se trata de una tarta de cumpleaños.
Esa era nuestra misión: hacer una tarta de cumpleaños con dos únicos requistos:
Y teníamos que hacer una tarta tarta, nada de tartaletas individuales, vasitos o cosas "modernas" de esas: una tarta como las de toda la vida, que tuviera que cortarse en porciones para ser servida.
Y que llevara una velita, como toda tarta de cumpleaños debe tener.
Por lo demás, tema libre.
Así que, después del susto tras conocer que tocaba preparar otra tarta, las cabezas de todos los miembros del desafío se pusieron a trabajar. La mía en concreto pasó del terror a la resignación para pensar, después, ¿cuál es la tarta que más te gusta? Las de hojaldre y crema pastelera, sin duda. ¿Cuánto tiempo llevas planteándote preparar tú misma el hojaldre? Meses y meses, ¿cuál es la tarta por excelencia que no falla nunca? la de manzana.
Pues ahí está la respuesta: tarta de hojaldre y crema pastelera. Por encima manzana y para decorar, unas frambuesas frescas. Esta es mi humilde aportación para celebrar el primer aniversario de este gran grupo y maravillosa familia virtual que estamos creando. ¡¡Que sean muchos más!! Mi agradecimiento también a las desafiadoras que hacen que esto sea posible porque ponen mucho empeño y le dedican muchas muchas horas. Más de las que nos hacen saber, estoy segura.
Ingredientes:
(para unas 6 raciones)
Para la base:
ä Una lámina de hojaldre.
Podéis usar hojaldre del que venden preparado, pero el primer cumple del Desafío en la cocina se merecía algo mejor y un poco más de esfuerzo por mi parte (a parte de ser la excusa ideal, como os he dicho antes para preparar una masa que llevaba meses queriendo hacer). Así que yo hice hojaldre casero. Podéis ver la receta y un paso a paso detallado pinchando
aquí.
Para la crema pastelera:
ä 250 ml. de leche entera
ä 2 yemas
ä 60 gr. de azúcar
ä 25 gr. de maicena
ä 1 cucharadita de vainilla líquida
Además:
ä 1 manzana verde doncella
ä 1 cuchradita de azúcar moreno
ä 1 cajita de frambuesas frescas
ä 2 cucharadas de mermelada de melocotón o albaricoque
ä 1 cucharadita de agua
Que tenemos tarea y nos tiene que quedar una tarta bien rica, pongamos manos a la obra.
Preparación:
ä Si pensamos hacer el hojaldre, mejor dejalo listo el día de antes. Se conserva en el frigorífico envuelto en papel film sin problemas. Os recuerdo cómo se hace
aquí.
ä Precalentamos el horno a 180º.
ä Extendemos la lámina de hojaldre sobre una bandeja de horno forrada con papel de hornear, recortamos unas tiras y las pegamos en los bordes de la tarta con un poco de las claras de huevo que nos han sobrado de la crema pastelera.
ä Ponemos unas legumbres secas o algún otro peso sobre la lámina de hojaldre y la metemos al horno entre 15 y 20 minutos, hasta que veamos que está doradito.
Cuando la base esté lista, la sacamos del horno y la dejamos reposar.
Mientras tanto, preparamos la crema pastelera. Es mucho más fácil de lo que yo había esperado, no os dejéis asustar por la cantidad de pasos que parecen; en realidad son muy simples:
ä Apartamos un como un cuarto de vaso de la leche y la reservamos en el frigorífico.
ä Ponemos al fuego medio-bajo el resto de la leche.
ä Mientras arranca a hervir, mezclamos a parte las dos yemas con el azúcar y la vainilla líquida. Mezclamos bien con unas varillas, procurando que no llegue a espumar. Reservamos.
ä Diluimos la maicena en el resto de leche que tenemos en el frigorífico. He leído que la maicena solo se disuelve bien si el líquido está bien frío; no quise arriesgarme a hacer la prueba. Si alguien tiene más experiencias sobre esto, agradezco la información.
ä Añadimos la mezcla de maicena y leche a la leche que tenemos en el fuego y que deberá de estar bien caliente, pero sin llegar a hervir. Removemos con las varillas para integrarlo bien todo hasta que vaya cogiendo la consistencia deseada.
No hay que dejar de remover en ningún momento, para evitar por un lado que se nos agarre al cazo y, por otro, que se formen grumos.
ä Justo antes de que vaya a romper a hervir, lo retiramos del fuego y añadimos las dos yemas. Continuamos removiendo fuera del fuego bien rápido para que las yemas no cuajen.
ä Una vez integradas, volvemos a poner al fuego bajo hasta que vuelva a espesar hasta el punto que nos guste.
Reservamos la crema pastelera tapada con un papel film que debe de estar pegado a la superficie de la crema para que no se forme costra.
ä Pelamos la manzana, le quitamos el corazón y la cortamos en gajos finos, procurando que sean uniformes.
ä Retiramos el film de la crema pastelera y la extendemos sobre la base de hojaldre, dejando libres los bordes. Sobre la crema dispondremos los gajos de manzana de la forma más artística que nos sea posible y espolvoreamos con azúcar moreno.
ä Horneamos durante 10-15 minutos, lo suficiente para que la manzana esté hecha. Como todo lo demás ya está cocinado y las rodajas de manzana serán más bien finas, no necesitaremos mucho tiempo.
Sacamos del horno cuando veamos que nuestra manzana empieza a ponerse doradita y dejamos reposar.
ä En el momento de servir diluimos la mermelada con una cucharadita pequeña de agua fría y pincelamos la manzana para que quede más brillante. Adornamos con las frambuesas o con fresas, ahora que estamos en plena temporada.
Yo elegí las frambuesas porque me encanta el toque ácido en contraste con el dulzor de la tarta.
Os diré que la tarta estaba buenísima y quienes la probaron dijeron que parecía "de pastelería de verdad", como si esta fuera de mentira...
Nos sobró un trocito que comí al día siguiente y, oye, aún mejor. Se ve que al reposar se habían asentado los sabores, muy muy rica. Mereció la pena el esfuerzo de haber hecho el hojaldre en casa también. Lo único es que las frambuesas habían empezado a enmohecerse con la humedad, así que si tenéis pensado prepararla para algún evento con antelación, yo os recomendaría dejar la decoración para el último momento. Total, tampoco es complicada, no es como si hiciéramos un frosting o un fondant; no es más que poner unas frambuesitas por encima.
Os invito a pasaros por la fiesta de cumpleaños del Desafío en la cocina porque habrá muchas muchas tartas, tantas como 67 blogs que componemos el grupo, ¿te lo vas a perder? Espero que no, así que pincha
aquí para verlas todas.
La vela, ¿no os había dicho que la velita era uno de los requisitos necesarios de este desafío? pues aquí tenéis mi tarta con vela
¿Que porqué un 7? Pues porque creía que tenía un buen montón de velas en casa para elegir; quería haber puesto una de las de toda la vida, pequeñitas con un pie en forma de flor, tan tradicional y tan mona. Pero cuando fui a echar mano de ellas, habían desaparecido. Supongo que en alguna de estas limpiezas en las que arramplas con todo lo que "no vale para nada".
Y encontré este 7 que había sido del último cumple del cachorrito mayor, así que hubo que apañarse. Me dije que así celebraba también mi séptimo desafío... Hasta que me di cuenta de que, en realidad, es el sexto, de modo que es la vela del despiste, qué le vamos a hacer.
Hasta aquí ha llegado el primer año del Desafío en la cocina. Ahora empieza uno nuevo, lleno de retos en la cocina el 20 de cada mes, de nervios el día 1 hasta que llega el correo con las instrucciones del reto del mes siguiente y de buenos momentos con los estupendos compis.